miércoles, 8 de enero de 2014

Infantil

Hoy ha sido un mal día pero ya ha acabado y por suerte, esta semana va a ser corta.
Retomándolo donde lo dejé la otra vez, mi experiencia con los niños es lo que más me ha llenado y donde mayor trato humano he visto. Ese aspecto, junto con el echo de haber tenido la suerte algunos días de haber estado supervisada por un enfermero que me ha hecho sentirme más preparada y segura para cuidar a las personas, ya no por lo que me haya podido enseñar en sí de conocimientos propios de la profesión, sino más bien por su visión sobre mi desempeño, han contribuido a que se haya convertido en una experiencia inolvidable.
El hecho de haber visto un trato tan humamo y cercano en el anterior rotatorio hacen que ahora que me encuentro en una planta de  post-operatorio inmediato de adulto, la encuentre fría e impersonal.
Así mismo, tampoco me gustan las relaciones que veo entre el diferente personal del hospital y ciertamente, en un futuro no me gustaría trabajar en uno, especialmente por las profesionales de genero femenino, ya que siempre he tenido dificultad para llevarme bien y confiar en ellas y mayor facilidad para relacionarme con ellos.
En fin, por hoy no me apetece escribir más... Espero organizarme mejor de ahora en adelante y no tardar meses en publicar otra entrada.